Reducción de grasa localizada

La reducción de grasa localizada consiste en disminuir, mediante métodos no quirúrgicos, los depósitos de grasa resistentes que no se eliminan con dieta ni ejercicio. La papada, la cintura, las caderas y el contorno del abdomen son las zonas tratadas con más frecuencia. El objetivo no es perder peso, sino corregir la desproporción de la silueta corporal; esta distinción es importante para establecer expectativas realistas.

¿Para quién está indicada?

  • Personas con un índice de masa corporal cercano a lo normal y un peso estable desde hace un tiempo
  • Personas con exceso de grasa resistente solo en determinadas zonas
  • Personas que conservan la elasticidad de la piel; en este grupo el resultado es más evidente
  • Personas que no desean una cirugía y no pueden dedicar tiempo a un periodo de recuperación

En personas con sobrepeso general, estos procedimientos no aportan el beneficio esperado; se recomienda primero el control del peso. Tampoco son suficientes si hay una flacidez cutánea importante.

¿Cómo se aplica la mesolipólisis?

En la mesolipólisis se inyecta en el tejido graso un medicamento que contiene productos que favorecen la disolución de la grasa, como la fosfatidilcolina de origen vegetal o la L-carnitina. Esta sustancia altera el metabolismo de las células grasas y provoca su destrucción. En los últimos años también se utiliza el método de biolipólisis, desarrollado añadiendo enzimas a esta composición; en él también se busca descomponer el tejido graso y eliminarlo del organismo.

Durante el procedimiento, el medicamento se introduce en el tejido graso con jeringas de punta especial. Después, para que el organismo pueda eliminar el tejido graso descompuesto, se recomienda beber abundante agua. Las sesiones se planifican por lo general con 10 días de intervalo, según la zona a tratar y la estructura del tejido graso de cada persona; el número de sesiones varía de una persona a otra.

Este método también puede valorarse en personas que no desean una cirugía y a quienes les molestan las bolsas bajo los ojos.

Diferencia entre los métodos no quirúrgicos y la liposucción

No quirúrgico (mesolipólisis / biolipólisis)Liposucción
Nivel de efectoLimitado; reducción gradualSe extrae una cantidad notable de grasa en una sola sesión
Número de sesionesSe necesitan varias sesionesUna sola cirugía
Tiempo de recuperaciónVuelta inmediata a la vida diariaRequiere faja y conlleva edema y un periodo de recuperación
AnestesiaNo se requiereAnestesia general o regional
IndicaciónExceso de grasa limitado, persona que no desea cirugíaExceso de grasa notable y extenso

¿Cuándo se ven los resultados y son permanentes?

El cambio aparece de forma gradual; el resultado apreciable suele valorarse varias semanas después de la última sesión. El resultado varía de una persona a otra y no se puede prometer un resultado concreto.

El procedimiento reduce el tejido graso localizado, pero no impide el aumento de peso. Si no se mantienen los hábitos de alimentación y actividad física, la grasa puede volver a acumularse tanto en la zona tratada como en otras zonas.

Riesgos y advertencia importante

En la zona tratada pueden aparecer enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad y hematomas temporales. Es imprescindible que estos procedimientos los realice un médico especialista; una técnica incorrecta o la aplicación en una capa equivocada pueden provocar hundimientos y un aspecto asimétrico en la zona tratada. No se aplican durante el embarazo ni la lactancia, en presencia de una infección activa ni en personas con enfermedades crónicas no controladas.

Para otros procedimientos no quirúrgicos, puede consultar la página de estética no quirúrgica y, para una valoración de su caso, puede acudir a la consulta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la reducción de grasa localizada?

La reducción de grasa localizada es el nombre general de los procedimientos destinados a reducir los depósitos de grasa resistentes que no se eliminan con dieta ni ejercicio, en zonas como la papada, la cintura, las caderas o el abdomen. El objetivo no es perder peso, sino corregir la desproporción de la silueta corporal. Existen métodos quirúrgicos y no quirúrgicos; cuál es el adecuado se determina según la cantidad de grasa y la elasticidad de la piel.

¿Para quién están indicados los procedimientos de reducción de grasa localizada?

Están indicados para personas con un índice de masa corporal cercano a lo normal, un peso estable desde hace un tiempo y exceso de grasa resistente solo en determinadas zonas. Cuando la elasticidad de la piel es buena, el resultado es más evidente. En personas con sobrepeso general, estos procedimientos no aportan el beneficio esperado; se recomienda primero el control del peso. La idoneidad se valora en la consulta.

¿Cuál es la diferencia entre los métodos no quirúrgicos y la liposucción?

Los métodos no quirúrgicos (procedimientos basados en inyecciones, dispositivos de frío o de radiofrecuencia) producen una reducción limitada del tejido graso, suelen requerir varias sesiones y su efecto varía de una persona a otra. La liposucción, en cambio, elimina directamente una cantidad notable de tejido graso en una sola sesión, pero es un procedimiento quirúrgico y requiere un periodo de recuperación. Las expectativas deben establecerse conociendo esta diferencia.

¿Cuántas sesiones se necesitan y cuándo se ven los resultados?

En los procedimientos no quirúrgicos se suelen planificar 3-6 sesiones con intervalos de varias semanas; el número de sesiones varía según la zona, el grosor de la grasa y la respuesta obtenida. El cambio aparece de forma gradual, y el resultado apreciable suele valorarse varias semanas después de la última sesión. Como varía de una persona a otra, no se puede prometer un resultado concreto.

Si se aumenta de peso después del procedimiento, ¿se pierde el resultado?

Sí. Estos procedimientos reducen el tejido graso localizado, pero no impiden el aumento de peso. Si no se mantienen los hábitos de alimentación y actividad física, la grasa puede volver a acumularse tanto en la zona tratada como en otras zonas. Mantener el resultado depende en gran medida del estilo de vida posterior al procedimiento.

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