Cuidados después de la rinoplastia

Es muy importante tener cuidado después de la rinoplastia. La cirugía estética de nariz es una operación a la que se recurre con mucha frecuencia tanto por deformidades de forma como por problemas respiratorios. Sobre todo en los últimos años, la demanda de rinoplastia no deja de crecer en la sociedad. Tras una intensa planificación y numerosos análisis, por fin nos ponemos en las hábiles manos del médico, pero el periodo posterior a la cirugía requiere tanto cuidado como el anterior. Por eso, quienes se someten a esta operación deben seguir algunas reglas de oro. ¿Cuáles son estas reglas?

Las primeras 1-2 semanas después de la rinoplastia son especialmente importantes. Durante este periodo hay que seguir al pie de la letra las indicaciones del médico. Uno de los aspectos más importantes es la ducha. A los 2 días de la cirugía se puede duchar con agua no demasiado caliente, con la cabeza inclinada hacia atrás. Pasada 1 semana, ya puede ducharse con normalidad. Otro aspecto importante es el ejercicio. Después de la rinoplastia, lo más acertado es evitar las actividades que requieren mucho esfuerzo o movimiento y los deportes que implican levantar peso. Pasada 1 semana se pueden empezar ejercicios más sencillos, como caminar.

Una semana después de la rinoplastia, cuando se retiran las férulas, se puede volver a la vida normal, pero lo más importante es ser siempre prudente y proteger la nariz de posibles golpes. Por ejemplo, lo más acertado es mantenerse alejado de las zonas donde los niños juegan a la pelota. Después de la rinoplastia, lo más importante es tomar con regularidad los medicamentos que recomiende el médico. Los aerosoles y las cremas nasales deben usarse durante el tiempo y con la frecuencia que indique el médico. También pueden hacerse algunos masajes que el médico recomiende cuando lo considere necesario.

Es muy importante protegerse del sol, sobre todo hasta que desaparezcan los hematomas y la hinchazón. Con un sombrero de ala ancha, el rostro puede protegerse fácilmente del sol. Además, durante los primeros 3 meses después de la rinoplastia lo más acertado es no entrar en ambientes muy calientes, como el baño turco (hamam) o la sauna. Como la nariz va tomando forma después de la rinoplastia, las gafas de sol o las gafas graduadas pueden empezar a usarse como muy pronto a partir del 3.er mes, y lo más adecuado es consultar al médico y obtener su aprobación antes de usarlas. Además, es imprescindible acudir a revisiones periódicas y que el médico confirme que el proceso avanza correctamente. En este sentido, no deben omitirse las revisiones del 1.er, 3.er y 6.º mes y del 1.er año.

Aunque después de la rinoplastia hay reglas físicas que seguir, la cuestión no se limita a eso. También es muy importante que la persona se cuide emocionalmente. La nariz, la parte más llamativa del rostro y con gran influencia en la expresión, experimenta un gran cambio tras la cirugía estética. Esto puede hacer que la persona se sienta extraña consigo misma. Sobre todo al principio, debido a la hinchazón y los hematomas, quienes se han operado de la nariz no quedan muy satisfechos con la imagen que ven en el espejo. Por eso conviene no mirarse demasiado al espejo, no hacer caso de los comentarios de los demás y, sobre todo, tener paciencia.

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